© jmiks/Getty Images Username and password in web browser on computer screen.
La biometría está llamada a jugar un papel importante en el futuro de nuestra seguridad. Ya lo hace en forma de sensores de huellas digitales y escáneres de retina, pero el siguiente paso es, sin duda, la biometría de voz
¿Cuántas contraseñas sueles usar para todos los servicios online a los que accedes? ¿Cinco, diez, quince? Si la respuesta es sólo una, sabes de sobra que estás poniendo en peligro datos confidenciales al utilizar la misma contraseña para todo, y si la respuesta se acerca a la quincena o veintena, también serás plenamente consciente de la dificultad de acordarte de todas, y sobre todo de elegir tantas contraseñas seguras totalmente diferentes. ¿Y si no necesitaras crear y acordarte de decenas de contraseñas? ¿Y si pudieras usar un rasgo característico y único de tu persona para acceder de manera segura a servicios tan confidenciales e importantes como datos médicos o banca online? Una de las posibles soluciones sin duda reside en la biometría de voz.
La utilización de la biometría para identificarnos en diferentes servicios no es nueva, ni mucho menos. Los escáneres de retina, la identificación mediante webcam o los sensores de huellas digitales que incorporan ya muchos smartphones de alta gama como los nuevos iPhone o Samsung Galaxy S, son tan solo unos pocos ejemplos de lo que la biometría puede hacer por nuestra seguridad y privacidad, pero la biometría de voz es el siguiente paso en la creación de contraseñas o números PIN totalmente seguros.
Razones por las que decantarse por la biometría de voz
Nuance, una empresa de software estadounidense, reconocida por sus productos de reconocimiento de voz, y que ofrece sus propias soluciones para la autenticación de identidad por frase (VocalPassword) y conversación (FreeSpeech), ha realizado un estudio en el que podemos destacar cifras más que reveladoras que nos hacen apostar por la biometría de voz como presente y futuro de las contraseñas:
Casi el 50% de usuarios con contraseñas tradicionales dicen que autenticarse cuesta demasiado tiempo.
Casi el 70% de ellos tiene que restablecer su contraseña por lo menos una vez al mes.
El 85% se siente frustrado con los métodos de autenticación a los que están sometidos.
En el caso de autenticación por voz, el 80% de usuarios logra identificarse en menos de 5 segundos.
El 90% de los encuestados prefieren la biometría de voz a las contraseñas tradicionales.
Las ventajas de utilizar la biometría de voz
Viendo las cifras anteriores, queda claro que la biometría de voz es mucho más rápida, sencilla, segura y eficiente que las contraseñas tradicionales. Rápida y eficiente porque no tenemos que recurrir a preguntas de seguridad que no hacen más que retrasar la autenticación. Y segura porque la huella de nuestra voz es única e imposible de hackear (por lo menos por el momento) y por lo tanto, evita los típicos fraudes sobre los que acostumbramos a leer a diario.
Este análisis ha sido realizado desde el punto de visto del usuario, que se encontraría mucho más cómodo usando un sistema de autenticación mucho más natural, pero según la propia Nuance, las empresas que implementen la biometría de voz en sus servicios, obtendrían un retorno sobre la inversión casi instantáneo y podrían ahorrar hasta 15 millones de dólares en tres años. Casi nada.